Derecho al agua, ¿Se convierte en una desigualdad?

El agua es el núcleo para el desarrollo de cualquier fabricación, alimentaria, sostenible y pieza fundamental también para el desarrollo socioeconómico de cualquier población. Y no hay necesidad de resaltar, que como tal es parte primordial para el funcionamiento de los ecosistemas y para beneficio saludable del mismo y para la supervivencia misma de los seres vivos, y la raza humana se incluye en esto.

 

El agua también funge como canal primordial entre la sociedad y el medio ambiente, pues forma parte importante del cambio climático, proceso que nuestro planeta está padeciendo.

Hablar de agua es también hablar de derecho, esto conlleva al crecimiento de la población, que a medida que esto va en aumento, también crece la necesidad de llevar a una conciliación en la demanda comercial y desproporcionada que se tiene sobre los recursos hídricos, esto para que las comunidades tengan lo suficiente para satisfacer las necesidades de su población.

 

Coloquemos en contexto la situación de cualquier mujer, en cuestión de higiene, cualquiera necesita y deben contar con acceso a instalaciones de saneamientos, respetando la privacidad, para que cada una pueda manejar y sentirse cómoda con situaciones hormonales, como lo es la menstruación hasta poder amamantar.

 

 

Para el desarrollo de cualquier ser humano, el agua y los sistemas de sanidad no pueden separarse, pues en conjunto reducen la carga mundial cuando de enfermedades se trata, esto aunado al mejoramiento de la educación y economía de cada población.

Pero como cualquier recurso con una alta demanda, el agua presenta desafíos, según la UNICEF, estos son los más representativos:

 

  • 2,1 billones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura.
  • 4,5 billones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura.
  • 340 mil  niños menores de cinco años mueren cada año por enfermedades diarreicas
  • La escasez de agua ya afecta a 4 de cada 10 personas
  • El 90% de los desastres naturales están relacionados con el agua
  • El 80% de las aguas residuales retornan al ecosistema sin ser tratadas o reutilizadas
  • La agricultura representa el 70% de la extracción mundial de agua
  • Aproximadamente el 75% de todas las extracciones de agua industrial se utilizan para la producción de energía.

 

Derecho al agua

Uno de los acontecimientos más sobresalientes dentro de esta problemática, es el reciente reconocimiento por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre el derecho humano y el saneamiento de este recurso natural, convocado en Julio del año 2010.

Esto reafirmó el derecho que todo ser humano tiene a este hídrico, derecho que puede resumirse en los siguientes aspectos:

 

  • Acceso a una cantidad suficiente, para su uso doméstico y personal, esto se resume a un aproximado de entre 50 y 100 litros de agua por persona y por día.

 

  • Que sea accesible de manera física, es decir, que la fuente principal debe estar a menos de mil metros del hogar, para que al momento de recolectarla no supere los 30 minutos de traslado, de punto a punto.

 

  • Que sea segura, fácil de conseguir y aceptable, su coste no debe superar el 3% de los ingresos que pueda tener cada hogar.

 

¿Qué sucede en México?

En nuestro país, este derecho forma parte ya de la Constitución Política, desde el pasado 8 de Febrero del 2012, el cual es conformado por el artículo 4 del mismo.

 

México ha logrado dar avance en cuestión de la cobertura de agua potable, con un 92.5%, con alcantarillado de un 91.4%, además de cumplir con las metas establecidas sobre el acceso al agua y su saneamiento, aún con dichos cambios existen ciertas regiones y algunos grupos socioeconómicos que son rezagados de manera  importante y considerable.

Estos pasos y camino que se ha marcado, será un factor de desarrollo y una gran oportunidad, para poder evolucionar y avanzar hacia una sociedad que termine siendo incluyente, igualitaria y equitativa. Para que este plan se lleve a acabo, es importante conocer la disponibilidad del agua, saber que dicha disponibilidad depende en gran parte de la salud y bienestar del ecosistema, para esto es necesario tomar en cuenta, algunos factores:

 

  • El aumento en la población, aunado a la creciente necesidad que haya en los bienes y servicios que requerimos, una expectativa muy real será que para el año 2030 la oferta de agua podría llegar a 68,300 millones de metros cúbicos.

 

  • La contaminación es pieza clave en este cuadro, pues el 32.4% del agua ubicada en la superficie están fuertemente contaminadas.

 

  • Otra señal de alerta, es la sobreexplotación aplicada a nuestros 653 acuíferos, de dicha cantidad, solo 105 sufren esta práctica.  

 

  • La falta de interés y participación de nuestra ciudadanía, pieza clave que debe hacerse notar cuando de tomar decisiones se trata.

 

Saneamiento e Higiene

La contaminación actual establecida en nuestras aguas y la falta de saneamiento de las mismas, complican la disminución y la erradicación tan deseada y total de la pobreza extrema, además de las consistentes y vigentes enfermedades que atacan a los países más pobres del mundo.

Pongamos sobre la mesa, la actualidad por la que estamos pasando, pues aproximadamente 2,3 billones de personas en el mundo no disponen de instalaciones de saneamiento, como espacios básicos: los baños. Basemonos en el Programa y Monitoreo del Abastecimiento de Agua y Saneamiento, manejado en conjunto por la UNICEF y la OMS (Organización Mundial de la Salud), la cual explica que por lo menos 1,800 millones de personas alrededor del mundo consumen agua que NO ESTÁ PROTEGIDA, agua que es constantemente atacada por la contaminación.

 

Es aquí donde debemos hacernos una pregunta ¿es justo y equitativo este derecho al agua?..

 

Esta cuestionante nos lleva  también a poner en la mira la distribución del agua que no ha sido potabilizada ni saneada, principales causas de la mortalidad infantil.

Asociemos la permanente escasez de agua, falta de higiene, enfermedades infecciosas, saneamientos inadecuados en estas zonas vulnerables de nuestro planeta, ausencia que da como resultado enfermedades; de la cual sobresale la diarrea infantil, la cual causa la muerte de 1,5 millones de niños al año, la mayoría de ellos menores de cinco años.

 

Programas e Iniciativas

Splash es una organización que trabaja arduamente para erradicar estas problemáticas, desarrollando soluciones para potabilización del agua, saneamiento y la mejora de higiene (mejor conocido como WASH, por sus siglas en inglés: Water, Sanitation and Hygiene) para niños en África y Asia.

Eric Stowe cree, que el crecimiento y ejecución de este programa, logrará escalar en soluciones para poder obtener agua segura y saneamiento para cualquier habitante para el año 2030, soluciones que pueden hacer tangibles con ayuda de los gobiernos.

La misma también desarrolla y diseña estaciones las cuales brindan agua potable, realizando colaboración con proveedores comerciales, para la elaboración de estos sistemas, un ejemplo de esto, se puede ver en la localidad de Addis Adaba, en Etiopía.

 

Dichas estaciones deben cumplir con algunos requisitos, pues deben ser duraderas, configurables, aptas para niños y a prueba de vandalismo, facilitando su mantenimiento y limpieza o reparación.

Esto repercutirá en el desarrollo, costumbres y hábitos de cada niño, crecimiento que puede irse forjando a través de las escuelas; pues WASH también se centra en las aptitudes y participación de cada comunidad y familia, para poder dar buenos resultados. La intervención que se realiza dentro de las instituciones deben incluir:

 

  • Puntos de abastecimiento de agua, lugares para lavarse las manos e instalaciones sanitarias sostenibles y seguras.

 

  • Educación sobre comportamientos básicos a tener sobre la higiene.

 

  • Actividades de difusión impartidas a las comunidades y familias para su bienestar y desarrollo.

 

Dichos puntos lograrán propiciar que cada niño esté más sano, obtengan un mejor rendimiento en la escuela, realicen prácticas positivas de higiene en su propio hogar, en la comunidad y entre miembros de sus familias.

Aprenderán a observar, cooperar, opinar, escuchar y comunicar sobre las condiciones y prácticas que se extraigan en cuanto a higiene se trate, logrando cambiar sus hábitos. Obtendrán conocimientos acerca de cambios corporales u hormonales, como la menstruación o cualquier cambio físico o emocional que se experimenta durante la pubertad; evitar infecciones, etc.

 

 

En conclusión, existen iniciativas y grupos que, preocupados por un cambio positivo, trabajan en desarrollar programas que logren mejorar o eliminar por completo la crisis por la cual el agua está pasando, pero también es cierto que, del otro lado de la moneda, es persistente el abuso y alto consumo de este recurso, ¿de qué sirve ejecutar este tipo de iniciativas, si al llegar casa caeremos en malas prácticas o hábitos?….

 

Puede sonar cliché, pero es real, el cambio comienza en casa, inicia y se esparce en el núcleo más importante y la raíz de toda sociedad, en la familia. Se refuerza con el trato digno y cuidado que le demos al agua, pensemos que cualquier acción conlleva a una reacción que logra desencadenarse y perjudica no sólo a otro ser vivo si no a ecosistemas completos.

4 Respuestas

    1. Hola Fernando,

      Te escribimos en tu correo para que nos platique un poco ¿cómo te gustaría colaborar con nosotros? Cualquier elemento que se una a la causa es un miembro más para hacer un mundo mejor. ¡Saludos!

    1. Muchas gracias Rafael,

      Sería interesante que nos comentaras desde tu punto de vista ¿cómo es que aportas para disminuir la desigualdad?

      Nos encantaría escuchar tu respuesta. =)

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